"Con la denominación low cost como término para definir estas producciones hechas con pocos medios económicos, estas películas empiezan a hacerse un hueco en el panorama cinematográfico y cada vez tienen un público más amplio que desea ver producciones frescas y diferentes que apuesten por ideas arriesgadas y liberadas de las condiciones que puede exigir una productora." (Xavier Miralles, Comisario del Festival Cinelow).
Estamos viviendo en una época de crisis, no
solo en términos económicos sino también en el sentido más artístico. Actualmente
en España, la mayoría de las películas rentables son aquellas superproducciones
en las que se ha contado con un reparto muy conocido o con un director de
prestigio.
Al
mismo tiempo estamos viviendo una época en la que gracias a internet estamos
ante un amplio abanico de propuestas en las que el espectador selecciona de
forma mucho más directa lo que quiere consumir.
Dentro de esta nueva situación
surge un movimiento cultural y cinematográfico que antepone la ambición , el
talento y una buena historia, a los fines meramente lucrativos.
Gracias a estar respaldado por un público que
poco a poco va creciendo y que no solo actúa como espectador, sino también
muchas veces como productor (Crouwdfunding), el término “Low Cost” va teniendo
una identidad propia.
"En este momento determinado se acuña la etiqueta low cost pero no niega que exista toda una tradición previa de cine al margen, con una fuerte independencia o vocación autoral, autogestionada y libre". (Miqui Otero, Comisario Evento Cine Low Cost y periodista de El País).
En la última década los cineastas españoles
producían sus películas mediante subvenciones del Estado, basándose normalmente
en la posible repercusión en taquilla. La reducción de estas subvenciones y las
medidas culturales como el famoso IVA del 21%, hacen que el hecho de realizar y
exhibir una película de una manera abierta y sin prever un beneficio económico
sea impensable.
Frente a esto, se ha optado por la
autofinanciación tanto en inversiones privadas como con el Crouwdunding, donde
el publico participa activamente en la producción. En este caso, el realizador
va a poder contar una historia de manera mucho más libre, sin tener que estar
atado a las limitaciones que exigían los métodos convencionales de
financiación.
Es difícil definir el cine “Low Cost” ya que
no solo se trata de cine de bajo
presupuesto. Siempre ha existido el cine de autor, pero en estos últimos años
se han reunido una serie de acontecimientos y características en la manera de
producir, de expandir los contenidos, de distribuir y de consumir cine, que agrupa este movimiento dentro de una ideología
común, de una forma particular de ver y crear cine.
DIRECTORES Y PELÍCULAS MÁS REPRESENTATIVAS
Alejandro Marzoa y Miguel Ángel Blanca – Your Lost Memories
Alfonso Sánchez – El mundo es nuestro
Bruno Teixidor, Ezequiel Romero – Nova
Canódromo Abandonado – La Tumba de Bruce Lee
Carlos Atanes – Próxima
Carlo Padial – Mi loco Erasmus
Carlos Vermut – Diamond Flash
Daniel Castro – Ilusión
Elena Manrique – Cinema Verité, Verité
Elio Quiroga – No-Do
Héctor G. Barnés – Kiln
Javier Bonet, Javier Fesser, David Galán, Roberto Pérez Toledo, Pablo Vara – Al final todos mueren
Jonás Trueba – Los Ilusos
Jordi Costa – Piccolo Grande amore
Jorge Arenillas – Otro Verano
Juan Cavestany – Dispongo de barcos
Julen Robles – Arteros
MarÇal Florés – Paradise
Manu Ochoa – Despedida de Soltero, Elvira, Las Cinco Crisis del Apocalipsis
Nicolás Alcalá – El Cosmonauta
Paco León – Carmina o Revienta
Pablo Hernando – Cabás
Pablo Vázquez – Desmadre en la noche de la quietud
Rocío León - Manic Pixie Dream Girl
Roland De Middel – Working proges
Toni Nievas – Como todas las mañana.